Los cinco sentidos de ana

Ana.1

Al salir de casa por la tarde ordené a mi esposa y sumisa, Ana, que a las nueve de la noche estuviera preparada para recibirme como ella sabía. Siempre que recibía estas instrucciones sabía que debía estar situada en la mitad del salón, totalmente desnuda, con las manos en su espalda y la mirada en el suelo en prueba de sumisión.

Pretendía realizar una prueba a Ana para comprobar el grado de conocimiento que tenía de su marido (desde hace unos 25 años) y Amo (desde hace aproximadamente 10).

Para realizar la prueba había quedado a cinco chicos a los que había seleccionado en un chat de internet.

Después de reunirme con ellos en una cafetería donde les explique bien mis intenciones, 15 minutos más tarde de la hora acordada con Ana, para provocar una tensión en ella por la espera que sin duda la haría excitar pensando en lo que tendría preparado para ella en esta ocasión, me presenté en casa en compañía de mis cinco colaboradores.

“Buenas tardes Ana, te presento a Pedro, Jose, Javier, Raúl y Antonio”. Ella los saludo con respeto sin levantar su mirada del suelo.

“Bien, le dije, te explicare lo que pretendo”. “Quiero comprobar el grado de conocimiento de tu Amo, después de tantos años juntos, Si, como deseo, me conoces bien, serás recompensada; en caso contrario recibirás el castigo merecido”.

“Para ello deberás demostrarme que conoces a tu amo a través de tus cinco sentidos. Haremos una prueba con cada uno de ellos, deberás superar más de la mitad de los cinco para superar la prueba. ¿Entendido?.

“Si Amo”, me contestó ella, de forma escueta.

 

1º SENTIDO. VISTA:

La primera prueba correspondía al sentido de la vista, supuse que no sería difícil para ella identificarme. Fuimos apareciendo ante ella uno por uno , tras unas cortinas tupidas de forma que solo pudiese ver nuestros órganos sexuales.

La verdad es que no tuvo muchas dificultades para reconocerme, después de tantos años disfrutando de ellos y siendo además muy diferentes nuestros penes, unos más pequeños, otros más grandes (el de José, un agricultor fornido y tostado por el sol era enorme), unos descapullados otros, como el mío cubiertos. Cuando le pregunte, dijo con total seguridad:

“VD. Era el tercero”

“Bien, le dije, primera prueba superada, pasamos a la segunda.

 

2º SENTIDO. OÍDO:

A partir de ahora no necesitaba vernos para nada así que cubrí sus ojos con una venda que no le permitía ver nada y procedí a plantearle la segunda prueba:

 

Para la prueba del oído, oírnos hablar a todos era demasiado sencillo así que decidí que debería reconocer el sonido habitual de mi mano azotando su culo, sonido que había escuchado miles y miles de veces.

 

Para ello la ordene subirse a una mesa y colocarse a cuatro patas con la cara pegada al suelo de la mesa de manera que su culo quedara levantado a nuestra disposición. Recibiría un azote de cada uno de nosotros y debería adivinar por el sonido de la mano contra su nalga, cuál de ellas era la mía.

 

Primero comenzó Antonio, que por el corte de ser el primero le dio un pequeño azote que fue prácticamente una caricia. Sin articular palabra mediante un gesto le indiqué a los siguientes que subieran la intensidad, y para romper el hielo el siguiente fui yo que golpee con ganas su nalga izquierda quedando marcada la mano en su culo. El siguiente fue José quien, acostumbrado a tratar con su ganado, golpeó con tanta fuerza su culo, que Ana no pudo reprimir un grito de dolor. A continuación golpearon su dolorido culo los otros tres. Cuando hubieron terminado le pregunté si sabía quién había sido su Amo y ella con lágrimas en los ojos aun por el dolor en su culo ya rojo..dijo que creía que el cuarto.

Había cometido su primer error, así se lo hice saber. El resultado de aciertos-fallos era hasta el momento 1-1. Así que pasábamos a la siguiente prueba.

 

3º SENTIDO. OLFATO.

En esta prueba, una vez colocada Ana en el suelo de rodillas, todos, que ya nos habíamos quitado los pantalones, nos acercamos a ella para que pudiera oler nuestros bóxer y nuestro sexo. Algunos parecía que hacía tiempo que no se duchaban, José llevaba un olor a los animales con los que suele convivir que lo descartaba. Después de olisquearnos durante un rato a cada uno, me indicó que creía que era el 2º. De nuevo se había equivocado, en esta ocasión me había quedado el último.

El resultado ahora era 2-1 tenía cerca el castigo.

Con esto pasamos a la siguiente prueba.

 

4º SENTIDO. TACTO.

Hacerla tocar nuestro sexo y conocerme a través de ello, habría sido una prueba demasiado sencilla para ella, pues el mío lo conoce a la perfección, así que decidí dificultar un poco más la prueba y debería reconocerlo, pero no a través de sus mano. La ordene colocarse en el borde de una cama, a cuatro patas con las piernas bien abiertas y ofreciéndonos su culo, debía reconocerme por el roce de mi polla al entrar en su culo. Llene bien de lubricante su culo introduciendo un dedo para lubricarlo también bien por dentro. Una vez comprobé que estaba bien lubricado, comenzamos la prueba. En esta ocasión me pese en primera posición metiendo de un golpe mi polla hasta dentro y sacándola en apenas unos minutos. Después fueron pasando uno por uno llenando su ano con las pollas y sacándolas al rato, en esta ocasión ordene que José fuera el último..me temía que con su enorme polla si ocupaba otro puesto, Ana apenas podría notar las siguientes. Cuando José introdujo sin miramientos de un golpe su enorme pene en el culo de Ana, esta soltó un grito desgarrador y de nuevo las lágrimas afloraron en sus ojos, además José se recreaba en el acto metiendo y sacando una y otra vez su enorme miembro en el culo de mi mujer, hasta que le hice un gesto indicándole que ya era suficiente.

A pesar de que Ana está acostumbrada a ser penetrada por ahí no pudo con el enorme tamaño de la polla de Jose.

Una vez sacado su miembro del ano de mi mujer esta me indico entre sollozos que creía que mi polla era la primera.

¡Bien! De nuevo había acertado 2-2, decidiría el resultado final la última prueba.

 

5º SENTIDO – GUSTO

La última prueba consistiría en probar semen de cada uno de nosotros y a través de su sabor averiguar quién era su Amo. La ordene colocarse de nuevo de rodillas en el suelo, con la boca bien abierta. Nosotros acercaríamos nuestra polla a su boca y nos la menearíamos hasta corrernos dentro de ella, pero por supuesto sin tocarla en ningún momento.

Para esta ocasión el primero fue José que, sin mucha dificultad (se ve que llevaba mucho tiempo sin correrse) estalló en una tremenda corrida que inundó la boca de mi mujer que, según tenía ordenado, degustó durante un rato esa gran cantidad de semen y luego tragó obediente, previo enjuagado de la boca con un poco de agua entre unos y otros para no mezclar sabores, fuimos eyaculando los 6 en su boca y realizando el mismo proceso de degustación en los seis casos.

 

Cuando termino me indico que pensaba que había sido el último. De nuevo se había equivocado y se había hecho acreedora, sin duda, a un buen castigo.

 

EL CASTIGO

 

De las pocas cosas que no agradan demasiado a Ana en nuestras relaciones una, sin duda, es la lluvia dorada así que por ahí debía venir su castigo. Una vez le quite la venda de los ojos la conduje al baño y la ordene meterse en la bañera y tumbarse en ella. Nos colocamos los cinco alrededor de la misma y, en una indicación mía, todos comenzamos a regar todo su cuerpo con 6 potentes chorros de líquido caliente, obligándola a abrir la boca y llenando su boca repetidamente de pis.

 

Cuando terminamos me despedí de mis ayudantes agradeciéndoles su colaboración e indicándoles que volvería a contar con ellos si los necesitaba.

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